0:59 a.m. Madrid. La capital del Imperio observa una noche cerrada. Desde mi sofá apenas se escucha el silbido que el aire provoca al pasar entre la ventana entre abierta. Es aire fresco, ya es otoño, y ha tardado en llegar. Últimamente la radio no es una compañía, sino un entretenimiento. Me explico. Para mi, compañía es aquello que te permite reir, llorar, hablar, escuchar. Y eso es, en estos momentos, una utopía. Al menos circunstancial. Por eso me decanto por el entrenimiento: está ahí para distraer y poco más. No tiene alma. Que conste que lo digo desde el punto de vista del oyente, nunca desde el otro.
Mañana descanso. Relax. Sin embargo, no puedo ocultar cierta ansiedad cada vez que miro el teléfono. Y es que desde uno y otro lado sólo veo dudas que, sinceramente, me harían dejar todo a un costado y emprender nuevas aventuras en nuevos horizontes. En estos momentos es en los que me arrepiento de no haber ganado la quiniela y ser millonario. Pensándolo mejor, antes que ganar la quiniela debería de empezar a jugarla. Buen pensamiento: si no la "echas", no te puede tocar. Ya sé una de las cosas que mañana voy a hacer. Con dos cojones.
Estoy desaprovechando el tiempo de una manera horrible. Quizás debido al stress de los días laborables, en los de descanso no suelo ni desconectar. Me intento levantar tarde, pero ni eso hago. Lo que sí me da tiempo es para pensar. Y escuchar música. De todos es conocido que Vetusta Morla es el grupo de moda en los círculos indies madrileños donde, por cierto, como no vayas disfrazado siempre serás un extraño. El otro día, tirado con el iPod en un parque me dio que pensar el final de Copenhague.
Ella duerme tras el vendabal
se quito la ropa sueña con despertar
en otro tiempo y en otra ciudad
Dejarse llevar
Suena demasiado bien
Jugar al azar nunca saber
donde puedes terminar o empezar
El caso es que esta letra me recuerda a alguien a quien, por cierto, ya se lo he dicho. Y me ha dado que pensar. Siempre en positivo.
Mañana tengo pensado recuperar aquellos jueves de los que apenas me quedan recuerdos, afortunadamente. Mientras tanto, sigo escuchando el final de Copenhage que tanto me recuerda a uno de los grupos gurús del año 2004 en Ohio: Modest Mouse. Apenas han pasado cinco años y aquello lo veo lejísimos. Aquel año fue un curioso punto de inflexión. Me gustaría recuperar aquella esencia.
Lo bueno de Madrid es que es tan grande como pequeño. Ayer me encontré en el Caprabo a un buen amigo al que no veía desde hace mucho tiempo. Tras diez años sin vernos nos encontramos en frente de la estantería en la que suelo coger el Chocolate Nestlé (Extrafino). Cosas de la capital que, sin embargo, esconde a gente con la que siempre intento quedar. Pero no, es imposible verlos. Será el destino, o eso dicen.
Copenhague acaba de aparecer on line. No falla.
1:54 a.m. Me lo he pensado mejor. Ni quiero ser millonario ni quiero echar la quiniela.
Settin´Sun, by Chemical Brothers.
Thursday, November 12, 2009
Sunday, November 08, 2009
Derby
4:04 a.m. Día del Señor, Madrid. El sábado ha sido de los duros. Laboralmente hablando, un derby siempre es mucho más que un partido. Estás toda la semana esperándolo, el día antes te entra un algo en el cuerpo que te motiva y el mismo día madrugas para leerte todos los periódicos. En efecto, para mi levantarse a las 12:30 un sábado por la mañana es madrugar. Buena aclaración. Todavía recuerdo mi primer derby, cuando me crucé con unos 3.000 azules en la Calle Manso de Gijón, escoltados por casi 500 antidisturbios que formaban un conjunto urbano que hasta daba miedo. De aquella sólo tenía 5 años y se trataba de un Sporting - Oviedo. Ya lo dije en su día. Los derbys asturianos son mucho más emocionantes y coloridos que cualquier derby madrileño.
Tras entrar con Chema en el programa de las 14:05, me preparé la comida y me fui a la radio. Allí sólo estaban Fran y María. En apenas dos minutos darían las 16:00 y Rubén y Grethel estaban al llegar. La alegría del día, muy a pesar de todo, me la dio Irene. Cuando apenas estaba entrando en el parking, recibía una llamada de un número asiático. Era ella. Se trata de una buena amiga que compartió vivencias conmigo durante aquel año en Ohio. Buen año, buena gente. Es más, su padre es, como yo, un buen guerrillero astur que no para de presumir de su nacionalidad desde el exilio. Me contó que ya lleva cuatro años en Japón, le describí cómo era mi vieda actual, me relató su inicio de un pre doctorado de cine japonés e intenté que descubriera el maravilloso mundo de los derbys madrileños. No coló. Quedamos en llamarnos en un par de semanas.
Tras la reunión con Ángel, me fui al Calderón. Javi e Ismael son buena compañía para una espera de casi cuatro horas. Y es que llegamos al estadio sobre las 17:45 cuando el partido no comenzaba hasta las 22:00. Cuando uno hace una guardia tan larga se las ingenia para que el tiempo pase lo más rápido posible. Alguna broma, algún paseo, algún bocadillo y alguna visitilla a los antidisturbios para comprobar si hay lío. Pero nada, aburrimiento del bueno. Lo que yo digo, los derbys madrileños ya no dan ni para que los radicales se peguen... Mejor así.
Al final, buen trabajo. Eché de menos que el encargado de la actualidad del Real Madrid en la radio no estuviera sabe Dios por qué razón, nunca mejor dicho, pero estoy seguro que estará en el próximo. Pero sus sustitutos estuvieron bien. Al final, tras el partido, zona mixta, cena y a casa directo. Empieza a hacer frío ahí fuera. A ver cómo empieza la semana.
Tallueu
Tras entrar con Chema en el programa de las 14:05, me preparé la comida y me fui a la radio. Allí sólo estaban Fran y María. En apenas dos minutos darían las 16:00 y Rubén y Grethel estaban al llegar. La alegría del día, muy a pesar de todo, me la dio Irene. Cuando apenas estaba entrando en el parking, recibía una llamada de un número asiático. Era ella. Se trata de una buena amiga que compartió vivencias conmigo durante aquel año en Ohio. Buen año, buena gente. Es más, su padre es, como yo, un buen guerrillero astur que no para de presumir de su nacionalidad desde el exilio. Me contó que ya lleva cuatro años en Japón, le describí cómo era mi vieda actual, me relató su inicio de un pre doctorado de cine japonés e intenté que descubriera el maravilloso mundo de los derbys madrileños. No coló. Quedamos en llamarnos en un par de semanas.
Tras la reunión con Ángel, me fui al Calderón. Javi e Ismael son buena compañía para una espera de casi cuatro horas. Y es que llegamos al estadio sobre las 17:45 cuando el partido no comenzaba hasta las 22:00. Cuando uno hace una guardia tan larga se las ingenia para que el tiempo pase lo más rápido posible. Alguna broma, algún paseo, algún bocadillo y alguna visitilla a los antidisturbios para comprobar si hay lío. Pero nada, aburrimiento del bueno. Lo que yo digo, los derbys madrileños ya no dan ni para que los radicales se peguen... Mejor así.
Al final, buen trabajo. Eché de menos que el encargado de la actualidad del Real Madrid en la radio no estuviera sabe Dios por qué razón, nunca mejor dicho, pero estoy seguro que estará en el próximo. Pero sus sustitutos estuvieron bien. Al final, tras el partido, zona mixta, cena y a casa directo. Empieza a hacer frío ahí fuera. A ver cómo empieza la semana.
Tallueu
Tuesday, November 03, 2009
Atasco
Las cosas en la radio están empeorando. La cosa va a mal. Sospecho, otro blog mediante, que mi jefe abandona el barco antes de lo que pensaban los runores. Y no sé si eso será bueno o malo. Ahora las dudas están en su punto más álgido en estos tres años que llevo en Madrid. Todo acabará, espero, antes del viernes. Lo cierto es que tanto misterio me cansa ya... Llevo mes y medio dándole vueltas a la cabeza. Sigo sin ver claro ninguna de las dos opciones. Una por dejadez y la otra por falta de convencimiento. No sé.
Los atascos es Madrid van a peor. Cada vez que levanto la cabeza de la Blackberry veo gente desesperada, gente pasota y gente cantando. Lo de fliparse con las canciones es algo muy usual en Madrid. Como la gente pasa de todo, les importa tres narices estar en un atasco dentro de un Skoda Fabia. Ellos creen que están en Wembley.
Hoy juega el Atleti contra el Chelsea. Volviendo a lo comentado en el párrafo 1, tengo esa extraña sensación de que puede ser mi último gran partido de Liga de Campeones. El sábado narro el derby contra el Real Madrid y, de nuevo, pienso que puede ser mi último gran partido, a secas. Todo ello me produce un choque de sensaciones curioso. No voy a engañar a nadie, pero estoy en la disyuntiva de vivir de puta madre y tranquilo o complicarme la existencia y vivir a mil. Eso, en tiempos de crisis, es una difícil elección. Me jode, mucho.
Mientras tanto, el taxista escucha "Like a Prayer" de Madonna. En efecto, canción Kiss FM. Apenas 25 ninutos en el taxi y todavía no hemos llegado ni a la M30. Esto va para largo... Como lo del viernes. Hasta entonces.
Los atascos es Madrid van a peor. Cada vez que levanto la cabeza de la Blackberry veo gente desesperada, gente pasota y gente cantando. Lo de fliparse con las canciones es algo muy usual en Madrid. Como la gente pasa de todo, les importa tres narices estar en un atasco dentro de un Skoda Fabia. Ellos creen que están en Wembley.
Hoy juega el Atleti contra el Chelsea. Volviendo a lo comentado en el párrafo 1, tengo esa extraña sensación de que puede ser mi último gran partido de Liga de Campeones. El sábado narro el derby contra el Real Madrid y, de nuevo, pienso que puede ser mi último gran partido, a secas. Todo ello me produce un choque de sensaciones curioso. No voy a engañar a nadie, pero estoy en la disyuntiva de vivir de puta madre y tranquilo o complicarme la existencia y vivir a mil. Eso, en tiempos de crisis, es una difícil elección. Me jode, mucho.
Mientras tanto, el taxista escucha "Like a Prayer" de Madonna. En efecto, canción Kiss FM. Apenas 25 ninutos en el taxi y todavía no hemos llegado ni a la M30. Esto va para largo... Como lo del viernes. Hasta entonces.
Thursday, October 15, 2009
No es un país para viejos
Madrid, 0:54. Hoy es mi particular noche de domingo. Mañana vuelvo a trabajar, como si fuera lunes, y eso que no es más que un jueves, el inicio del fin de semana para muchos. Estoy escuchando el Uruguay - Argentina por Radio La Red (Argentina) y me estoy divirtiendo mucho. Es un tipo de narración mucho más rápida, con apenas dos voces y con un ritmo endiablado por un vocabulario grandioso. Qué pena que en España no quede apenas esa pequeña esencia que da tanto romanticismo al fútbol. El día ha sido más corto de lo que esperaba, pero más cansado. He ido caminando a todos los sitios, he hecho recados, he conspirado, he ido al cine y he ido a tomar algo con los collacios.
Lo del cine de hoy ha sido curioso. De "Ágora" hablaré en un rato. Antes, la fotografía y la moraleja. En los cines de Fuencarral un miércoles por la tarde sólo hay lo que en un principio parecen adorables viejecitos que llenan las salas buscando dos horas de entretenimiento para evadirse de su aburrida vida de jubilados adinerados. Y digo en principio porque son peor que las nuevas bandas callejeras. Su puta madre. Sí, sigue mi cruzada anti viejos.
En los trailers no se pararon de mover. Una señora porque no cogía posición en su butaca, otra porque no podía estirar las piernas, otras porque no pararon de hablar y otras dos señoras porque no pararon de mirar a estas últimas para mandarlas callar. Una vez terminados los trailers del principio, la sala se oscureció y el silencio volvió a reinar. Fue ahí cuando los viejos tomaron la iniciativa. Ellos tampoco se salvan. Primero empezaron a carraspear los de la derecha, luego los de la izquierda, los del centro respondieron sonándose los mocos y los de atrás empezaron a chistar a todos. ¿Los de la primera fila? Increíble, los peores, en medio de los títulos de inicio empezaron a cambiarse de sitio, se pusieron de pie, provocaron las iras de las segudas filas y acabaron recibiendo la bronca de sus respectivas esposas.
Moraleja: a los viejos no se les puede sacar de casa.
"Ágora" es una de las películas del año. Rachel Weisz está increíble y la dirección de Amenábar es buenísima. Sin embargo, es un film que no va a gustar a los cristianos. ¿La razón? Hostias como panes, nunca mejor dicho. A mi me encantó.
Madrid, 1:18. Hoy he recibido más llamadas de un sitio que desvelaré la próxima semana... O no. Tengo la decisión más que tomada, aunque necesito un "gesto" que haga que me lo piense todo.
Hasta mañana.
Lo del cine de hoy ha sido curioso. De "Ágora" hablaré en un rato. Antes, la fotografía y la moraleja. En los cines de Fuencarral un miércoles por la tarde sólo hay lo que en un principio parecen adorables viejecitos que llenan las salas buscando dos horas de entretenimiento para evadirse de su aburrida vida de jubilados adinerados. Y digo en principio porque son peor que las nuevas bandas callejeras. Su puta madre. Sí, sigue mi cruzada anti viejos.
En los trailers no se pararon de mover. Una señora porque no cogía posición en su butaca, otra porque no podía estirar las piernas, otras porque no pararon de hablar y otras dos señoras porque no pararon de mirar a estas últimas para mandarlas callar. Una vez terminados los trailers del principio, la sala se oscureció y el silencio volvió a reinar. Fue ahí cuando los viejos tomaron la iniciativa. Ellos tampoco se salvan. Primero empezaron a carraspear los de la derecha, luego los de la izquierda, los del centro respondieron sonándose los mocos y los de atrás empezaron a chistar a todos. ¿Los de la primera fila? Increíble, los peores, en medio de los títulos de inicio empezaron a cambiarse de sitio, se pusieron de pie, provocaron las iras de las segudas filas y acabaron recibiendo la bronca de sus respectivas esposas.
Moraleja: a los viejos no se les puede sacar de casa.
"Ágora" es una de las películas del año. Rachel Weisz está increíble y la dirección de Amenábar es buenísima. Sin embargo, es un film que no va a gustar a los cristianos. ¿La razón? Hostias como panes, nunca mejor dicho. A mi me encantó.
Madrid, 1:18. Hoy he recibido más llamadas de un sitio que desvelaré la próxima semana... O no. Tengo la decisión más que tomada, aunque necesito un "gesto" que haga que me lo piense todo.
Hasta mañana.
Wednesday, October 14, 2009
Gestos
"Llueve en el canal, la corriente enseña el camino hacia el mar"
0:38, Madrid. Recién duchado. A pesar de la hora, recién duchado. Y es que mis días de descanso se basan en levantarse tarde para recuperar horas de sueño y en jugar a tenis, padel o fútbol a partir de las 20:00 como muy pronto. Hoy tocó padel con Nacho, Bajo y Luís. El partido empezó a las 22:00. El caso es que sirve para huir de la vida laboral que, últimamente, no para de rondar mi cabeza.
Hoy es el primer día sin Guillermo. En efecto, se nos va un compañero de lo más válido, pero ganamos un buen amigo. Soy de los que cree que nadie es imprescindible y que las personas pasan, pero las empresas no. Esto es como el fútbol, los jugadores van y vienen y los equipos permanecen. Sin embargo, siempre te queda el sabor amargo, siguiendo con el símil futbolístico, de que se va por la puerta de atrás ese jugador de equipo que es el nexo de unión de todos. Es lo que tiene el que llegue un presidente que no respeta las tradiciones, las costumbres y las normas de un vestuario cada vez más separado. Acabo de leer un email sincero de José. Me ha hecho pensar. Cada vez que nos iban mal las cosas lo hablábamos todos, pero ahora ya no. En vez de un grupo, hay varios grupettos. Ahora sólo me quedarán Alberto, David y el propio José. Da que pensar.
Siguiendo con el asunto de Guillermo, me alegro un montón por él. Se va a una nueva casa, una empresa con fuerza y a una compañía que no está parando de crecer. La verdad es que, casualidades de la vida, no estoy lejos de unirme, de otra forma menos directa, a su nueva casa. Y cuando no estoy lejos me refiero a que sólo un último gesto podría alejarme de todo ello. Pero de eso ya hablaré la próxima semana que será clave. En mi cabeza no dejo de darle vueltas al tema: quedarme donde estoy o volver a cambiar mi vida, mi casa y mi hábitat. Las diferencias con el caso de Guillermo son palpables, y por eso me está costando tanto decidirme. Ver veremos. Sigo sin comprender por qué a los madrileños les parece tan graciosa esta frase. Ver veremos. Debo ser raro...
1:43 La conversación al teléfono ha sido larga. Apenas he tomado la palabra, pero sí que he podido asistir a un pequeño debate sobre la sucesión. Curioso cómo se gesta la radio en sus entrañas.
1:48 Por delante me quedan varias horas delante de la tele o del ordenador. Afuera sólo la calle, calurosa, y sin pinta de que vaya a salir de ese silencio. Encima de la mesilla hay una revista con la cara de John Lennon que no para de mirarme. Me voy a la cama.
0:38, Madrid. Recién duchado. A pesar de la hora, recién duchado. Y es que mis días de descanso se basan en levantarse tarde para recuperar horas de sueño y en jugar a tenis, padel o fútbol a partir de las 20:00 como muy pronto. Hoy tocó padel con Nacho, Bajo y Luís. El partido empezó a las 22:00. El caso es que sirve para huir de la vida laboral que, últimamente, no para de rondar mi cabeza.
Hoy es el primer día sin Guillermo. En efecto, se nos va un compañero de lo más válido, pero ganamos un buen amigo. Soy de los que cree que nadie es imprescindible y que las personas pasan, pero las empresas no. Esto es como el fútbol, los jugadores van y vienen y los equipos permanecen. Sin embargo, siempre te queda el sabor amargo, siguiendo con el símil futbolístico, de que se va por la puerta de atrás ese jugador de equipo que es el nexo de unión de todos. Es lo que tiene el que llegue un presidente que no respeta las tradiciones, las costumbres y las normas de un vestuario cada vez más separado. Acabo de leer un email sincero de José. Me ha hecho pensar. Cada vez que nos iban mal las cosas lo hablábamos todos, pero ahora ya no. En vez de un grupo, hay varios grupettos. Ahora sólo me quedarán Alberto, David y el propio José. Da que pensar.
Siguiendo con el asunto de Guillermo, me alegro un montón por él. Se va a una nueva casa, una empresa con fuerza y a una compañía que no está parando de crecer. La verdad es que, casualidades de la vida, no estoy lejos de unirme, de otra forma menos directa, a su nueva casa. Y cuando no estoy lejos me refiero a que sólo un último gesto podría alejarme de todo ello. Pero de eso ya hablaré la próxima semana que será clave. En mi cabeza no dejo de darle vueltas al tema: quedarme donde estoy o volver a cambiar mi vida, mi casa y mi hábitat. Las diferencias con el caso de Guillermo son palpables, y por eso me está costando tanto decidirme. Ver veremos. Sigo sin comprender por qué a los madrileños les parece tan graciosa esta frase. Ver veremos. Debo ser raro...
1:43 La conversación al teléfono ha sido larga. Apenas he tomado la palabra, pero sí que he podido asistir a un pequeño debate sobre la sucesión. Curioso cómo se gesta la radio en sus entrañas.
1:48 Por delante me quedan varias horas delante de la tele o del ordenador. Afuera sólo la calle, calurosa, y sin pinta de que vaya a salir de ese silencio. Encima de la mesilla hay una revista con la cara de John Lennon que no para de mirarme. Me voy a la cama.
Saturday, October 03, 2009
Mejorando
1:26, viernes. Madrid. Si le dijera a cualquier lector que esta semana apenas he dormido, que las ojeras me llegan a la barbilla y que estoy tan cansado que no puedo ni moverme alguno pensaría que lo mío no tiene solución. Teniendo en cuenta la causa de todo esto igual hasta acabo creyéndomelo. Esta semana, en otras circunstancias, hubiera sido ideal. Sin embargo, por una u otra causa más personal que otra cosa... Ha sido un jodido infierno. Hoy me siento algo mejor, pero la indecisión me mata. ¿Por qué? Pues porque de uno y otro lado las cosas pintan muy bien, con grandes esperanzas e inmejorables palabras. Mi duda es si escoger lo escrito o lo no escrito. El martes habrá luz. De lo contrario, no sé cuánto más podré aguantar.
Hoy han echado del trabajo a un buen amigo. De esos que te impresiona cuando vienes de provincias y ves que controla todo. Pues le han echado, está en la calle. Ya tiene su edad y pocas salidas. Por eso me miro al espejo y veo a un puto egoísta. Yo tengo opciones, y me quejo por no saber cuál elegir. Él no tiene nada. Es otra de tantas situaciones que hacen que me venga arriba para seguir luchando, sobre todo tras lo del jueves. Cuando tienes, tras dos años de lucha, apalabrado a Forlán en estudio para el lunes... Llega otro y te lo levanta el jueves. Más excusas que esa para comerme Madrid no tengo, salvo que el lunes pase algo extraordinario.
Me llaman desde la radio para salir. Hoy no. Mejor dicho: hoy, tampoco. Hace unas tres semanas que no salgo. De hecho, es una de las promesas que tengo para este año. Primero, por la voz. Segundo, porque salir en Madrid es muy caro. Entre que coges el metro para ir, una taxi para volver, las cervezas del principio de la noche, las copas de después y el bocadillo de bacon y queso a mitad de todo... Al final la noche madrileña no baja de 50 euros dándose bien. Hay crisis.
Mañana amaneceré a eso de las nueve y media para disputar la segunda ronda del torneo APTC de tenis. Empezó como una gilipollez, pero ya estamos picadísimos. Es una especie de ATP Tour a escala madrileña, y pinta muy bien. Digo que hay buenas perspectivas porque gané la primera jornada. Mañana, cuando pierda contra el hermano de Núñez, diré que es una mierda de torneo... Y si no al tiempo.
Hoy le han dado los JJ.OO. a Brasil. Me alegro. Soy de los que pienso que Madrid ni está preparada para unos juegos ni para el caos que estos pueden provocar. Es lo que hay en una ciudad en la que cuando llueve ves a camioneros encima de sus camiones intentando tirarse a la carretera. Prometo que lo he visto, palabra. Todo esto me hace pensar en la posibilidad de Asturies 2010. Sí, y lo tengo todo pensado. Nuestro Raúl particular sería Canella, nuestro Samaranch sería Quini, la sede principal Gijón, los apoyos desde el Niemeyer, la vela en Fomento, la Hípica en Las Mestas, el cachopo comida oficial y la Villa Olímpica en Montevil. Por supuesto, la joya arquitectónica es El Molinón, el cual ya se está reformando para la ocasión. Lo dicho, de momento es un sueño, pero será una realidad... Por el apoyo popular que no falte.
Hoy, nada de música, una de risa.
Hoy han echado del trabajo a un buen amigo. De esos que te impresiona cuando vienes de provincias y ves que controla todo. Pues le han echado, está en la calle. Ya tiene su edad y pocas salidas. Por eso me miro al espejo y veo a un puto egoísta. Yo tengo opciones, y me quejo por no saber cuál elegir. Él no tiene nada. Es otra de tantas situaciones que hacen que me venga arriba para seguir luchando, sobre todo tras lo del jueves. Cuando tienes, tras dos años de lucha, apalabrado a Forlán en estudio para el lunes... Llega otro y te lo levanta el jueves. Más excusas que esa para comerme Madrid no tengo, salvo que el lunes pase algo extraordinario.
Me llaman desde la radio para salir. Hoy no. Mejor dicho: hoy, tampoco. Hace unas tres semanas que no salgo. De hecho, es una de las promesas que tengo para este año. Primero, por la voz. Segundo, porque salir en Madrid es muy caro. Entre que coges el metro para ir, una taxi para volver, las cervezas del principio de la noche, las copas de después y el bocadillo de bacon y queso a mitad de todo... Al final la noche madrileña no baja de 50 euros dándose bien. Hay crisis.
Mañana amaneceré a eso de las nueve y media para disputar la segunda ronda del torneo APTC de tenis. Empezó como una gilipollez, pero ya estamos picadísimos. Es una especie de ATP Tour a escala madrileña, y pinta muy bien. Digo que hay buenas perspectivas porque gané la primera jornada. Mañana, cuando pierda contra el hermano de Núñez, diré que es una mierda de torneo... Y si no al tiempo.
Hoy le han dado los JJ.OO. a Brasil. Me alegro. Soy de los que pienso que Madrid ni está preparada para unos juegos ni para el caos que estos pueden provocar. Es lo que hay en una ciudad en la que cuando llueve ves a camioneros encima de sus camiones intentando tirarse a la carretera. Prometo que lo he visto, palabra. Todo esto me hace pensar en la posibilidad de Asturies 2010. Sí, y lo tengo todo pensado. Nuestro Raúl particular sería Canella, nuestro Samaranch sería Quini, la sede principal Gijón, los apoyos desde el Niemeyer, la vela en Fomento, la Hípica en Las Mestas, el cachopo comida oficial y la Villa Olímpica en Montevil. Por supuesto, la joya arquitectónica es El Molinón, el cual ya se está reformando para la ocasión. Lo dicho, de momento es un sueño, pero será una realidad... Por el apoyo popular que no falte.
Hoy, nada de música, una de risa.
Sunday, September 27, 2009
Prensa
0:30, Madrid. Acabo de llegar de la radio. De ánimos ando mejor, aunque sólo sea porque la semana tiene buena pinta. Mañana me voy a Zaragoza, que juega contra el Getafe, el lunes descanso, el martes a primera hora vuelo hacia Oporto, viaje Champions, el jueves descanso medio día, el viernes trabajaré más horas que nadie, el sábado iré al Calderón y el domingo al Coliseum Alfonso Pérez. Por tanto, pinta bien la cosa.
Estoy escuchando a Unai Emery, que es el entrenador del Valencia. Le están dando por todos los sitios, y esto me hace pensar qué papel desempeña la prensa en los puestos laborales. Que conste que no digo que la prensa pone no a cualquiera en el paro, pero sí que ayuda. Dependiendo del caso, mucho. En este apartado he de hacer autocrítica porque colaboro activamente tanto en críticas positivas como negativas. Pero algunos se pasan tres pueblos.
Como una cosa lleva a la otra, en televisión pasa igual. Lo de las audiencias es de traca. "Somos cómplices", una serie que apuntaba maneras como pocas, ha resistido en la parrilla sólo dos capítulos. Increíble. Dos capítulos, dos sobremesas, dos tardes y zas, a tomar por culo. En este aspecto lo que más me llama la atención es lo de los montajes. La serie se rodaba en Marbella, todo el equipo estaba alojado en un hotel a orillas del mar, cada actor -son muchos- tenía a su disposición un coche de alquiler y dos billetes de avión cada fin de semana y, por último, a todo esto hay que añadir dietas, extras y sueldos de cada uno. Un jodido dineral y, en dos días, toda la inversión a la mierda. Menos mal que hay crisis...
0:49 No dejo lo de los medios de comunicación. Las hijas de ZP no van a salir de ésta. Estoy convencido. Si lo hacen serán mis nuevos iconos a seguir. Mi sorpresa va por barrios. Primero, por sus padres: no salgo de mi asombro al comprobar cómo sus papás permitieron entrar a la Casa Blanca vestidas de góticas. Creo en que cada uno pueda vestirse como le de la gana, pero esto nos dirige al punto número 2: sabiendo la importancia social de tu puesto, el hecho de que tus hijas se fotografíen con Obama vestidas de góticas no hará más que matarlas mediáticamente. En efecto, ya he visto montajes de las niñas disfrazadas del grupo Kiss, de El Señor de los Anillos, de El Resplandor y de orkos.
0:54 Sigo estando algo espeso. A ver si los viajes de esta semana me despejan algo más de una vez.
Hasta mañana.
Estoy escuchando a Unai Emery, que es el entrenador del Valencia. Le están dando por todos los sitios, y esto me hace pensar qué papel desempeña la prensa en los puestos laborales. Que conste que no digo que la prensa pone no a cualquiera en el paro, pero sí que ayuda. Dependiendo del caso, mucho. En este apartado he de hacer autocrítica porque colaboro activamente tanto en críticas positivas como negativas. Pero algunos se pasan tres pueblos.
Como una cosa lleva a la otra, en televisión pasa igual. Lo de las audiencias es de traca. "Somos cómplices", una serie que apuntaba maneras como pocas, ha resistido en la parrilla sólo dos capítulos. Increíble. Dos capítulos, dos sobremesas, dos tardes y zas, a tomar por culo. En este aspecto lo que más me llama la atención es lo de los montajes. La serie se rodaba en Marbella, todo el equipo estaba alojado en un hotel a orillas del mar, cada actor -son muchos- tenía a su disposición un coche de alquiler y dos billetes de avión cada fin de semana y, por último, a todo esto hay que añadir dietas, extras y sueldos de cada uno. Un jodido dineral y, en dos días, toda la inversión a la mierda. Menos mal que hay crisis...
0:49 No dejo lo de los medios de comunicación. Las hijas de ZP no van a salir de ésta. Estoy convencido. Si lo hacen serán mis nuevos iconos a seguir. Mi sorpresa va por barrios. Primero, por sus padres: no salgo de mi asombro al comprobar cómo sus papás permitieron entrar a la Casa Blanca vestidas de góticas. Creo en que cada uno pueda vestirse como le de la gana, pero esto nos dirige al punto número 2: sabiendo la importancia social de tu puesto, el hecho de que tus hijas se fotografíen con Obama vestidas de góticas no hará más que matarlas mediáticamente. En efecto, ya he visto montajes de las niñas disfrazadas del grupo Kiss, de El Señor de los Anillos, de El Resplandor y de orkos.
0:54 Sigo estando algo espeso. A ver si los viajes de esta semana me despejan algo más de una vez.
Hasta mañana.
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