Monday, November 23, 2009

Las piernas enterradas

Me gusta sentarme en la parte de atrás del autobus. Al ser más elevado, es un asiento desde el que se divisa todo lo que ocurre en la línea 146 de Madrid. Mientras subimos la Calle Alcalá pienso en los tres años que llevo en Madrid de lucha, dolor y sonrisas. La verdad es que me lo paso muy bien en la capital, pero recuerdo todo lo sufrido y me pregunto si de verdad merece la pena. Ayer estuve hablando con un amigo hasta las 4 a.m. Charlamos de mentiras, caretas y cinismos. Pero también de sueños. Hasta que no cumpla el mío no pienso tirar la toalla.


Ha tocado mañana reflexiva. Quizás sea el cambio de temperatura o el anticilón de las Azores, pero me he despertado de aquella manera. A la altura de la Calle Elfo, esbozo mi promera sonrisa del día. Calle Elfo, suena curioso cuanto menos.


Mientras suena "La Marea" de Vetusta Morla voy llegando a la radio. Por delante me espera un día, lunes, complicado con mucho viaje. Hoy Madrid, mañana Chipre y el sábado Gijón. Hay ganas de volver a la tierrina. Echo de menos el mar. Por fin he llegado al ABC. Hasta el fin de semana.


Tallueu

Sunday, November 22, 2009

Sin demora

3:20. Madrid. Está a punto de acabar "El Señor de los Anillos". Creo que es la tercera parte, por aquello de que el anillo se cae al volcán y Frodo transmite una sensación de alivio terrible. Como la mía cuando el Sporting volvió a Primera, algo parecido. Sin embargo, el alivio no es la palabra que me describiría en estos momentos. Hoy me siento cansado. Físicamente. No he salido porque lo del jueves por la noche fue suficiente, y me ha matado. O las resacas duran más, o la teoría de que mi cama me sienta fatal sigue tomando forma. Y es que tengo la sensación de que en Madrid duermo, pero no descanso. Extraño. Es ir a Gijón, por ejemplo, dormir seis horas y estar como nuevo. Es llegar a Madrid, dormir lo mismo o más, y estar roto. No sé, igual son cosas mías.

Mi semana ha sido normalita. Tras el highlight del lunes en forma de "Ciudad de Dios" no ha habido gran cosa. O sí. El jueves me lo volví a pasar en grande. Empezamos con una cena en Félix Boix, continuamos con Borja en un nuevo descubrimiento en forma de pub cerca de Alberto Alcocer y continué con mis hermanos de la competencia cerca de Velázquez para terminar la noche en frente de una embajada. Al final, como siempre, a cuidarse: en efecto, volví a casa paseando por la noche madrileña (45 minutos andando y a la cama de cabeza). Buena noche.

Parece que en "El Señor de los Anillos" la cosa va a mejor. El rey Aragon se ha comido a la elfa Liv Tyler. Qué cabrón, y yo en casa escribiendo en este blog...

Acabo de escuchar mi transmisión del Real Madrid - Racing de Santander. Estoy muy contento, creo que, poco a poco, la cosa va cogiendo forma. A ver cuánto dura, porque es un año complicado por aquello de un Mundial que ya ha provocado las primeras zancadillas. ¿Me preocupa? Creo que sí, pero no me influye en las narraciones que es l que importa. La química va mejorando mucho.

Mientras Frodo apura las últimas líneas de sus memorias, yo voy cerrando el post. No sin antes destacar el tremendo dolor de tripa que me entró al acabar la cena. Ni es la primera vez, ni es una coincidencia. Empiezo a pensar que el Vips y sus hamburguesas tienen algo contra mi. Me espera una larga noche en el baño. En efecto, buena reflexión escatológica para irse a dormir. Es lo que tienen las crónicas nocturnas de las 3:34 a.m. en Madrid.



Tallueu

Monday, November 16, 2009

Se quedó en Ipanema

21:27, Madrid. Sigo en mi línea, cada vez más habitual, de escribir en horas prudenciales. Hoy ha sido un día tenso. No voy a explicar las causas porque no me afectan directamente a mi, pero sí que tengo que admitir que una bronca, de vez en cuando, nos sirve para recargar las pilas. Sólo espero que alguno se de por aludido, aunque por lo que me comentan va a ser difícil. Por tanto, cada uno a lo suyo que siempre dije que es lo mejor en este mundillo.

Ambiente rock´n roll. Acabo de poner una canción de Joaquín Sabina. Me cuesta mucho concentrarme, es curioso. Nunca me había pasado con ningún otro grupo, y mira que en casa no dejo de escuchar música. Digamos que, si Ramoncín se atreviera a entrar en mi casa podría hacerse de oro. Por aquello de la música que no pago, claro. Sabina y Ramoncín en el mismo párrafo... Otra curiosidad. Nunca me han gustado las guerras entre los divos, pero en esta batalla estoy con Sabina. Es más, el otro día Ramoncín apareció por la radio para dejarse entrevistar. Todo un detalle por su parte. Le vi caminar como si todo el mundo le mirara, con la cabeza bien alta en una actitud chulesca y con unos andares dignos de bufón, que no de payaso. Pobres payasos, no se merecen la mala fama de su nombre. El caso es que, al mismo tiempo que observaba a Ramoncín, miré al resto de la redacción y su presencia causó tanto revuelo como talento tiene como músico: ninguno. Es más, creo que nadie se dio cuenta de quién era porque, a pesar de lo que parece en pantalla, no es más que un enclenque canoso venido a menos que vive de un mundo en el que nunca destacó. Bueno sí, la gente le recuerda como alguien que meaba a su público. Todo un punk....

Estoy esperando a que La2 ponga "Ciudad de Dios". Esto es como estar en el cine viendo los trailers, con la salvedad de que no tengo palomitas ni a un subnormal recibiendo mensajes al móvil.

(2 horas, 10 minutos después)

Ver una peli en La2 no está mal del todo. Hace mucho tiempo que dejé de ver cine en televisión, por aquello de la publicidad. Sin embargo, las pausas de La2 no son excesivas. La película en sí me ha gustado mucho. Nunca la había ni intentado ver, por aquello de llevar la contraria, pero me ha gustado. Sobre todo me ha recordado a aquel mes de noviembre de hace tres años cuando la Ser me envió a Interlagos. Por aquello de la crisis, por entonces ya era una buena excusa, me fui con una peña en viaje organizado para ver a Fernando Alonso ganar su segundo mundial y cubrir el ambiente para Ser Deportivos. Tres días en Sao Paulo y cuatro en Río, que es donde transcurre la película. Y esto es una espina clavada que, espero, algún día pueda quitarme. Desde la terraza del hotel veía la playa de Ipanema, pero a mis espaldas se situaba una de las favelas más grandes del centro de Río. La sensación de tranquilidad escondía los verdaderos problemas que, insisto, espero ver en primera persona pronto. Todavía recuerdo aquellos pequeños destellos de luz en medio de la oscuridad...

0:33, el post ha sido largo. Ahora toca escribir en rojiblanco, a por otra Leyenda Urbana en PSG.



Tallueu

Saturday, November 14, 2009

Maletas

10:41, Montecarmelo. Estoy escuchando Supertramp en el coche. No es uno de mis grupos preferidos, pero tienen 4 canciones que son geniales. Teniendo en cuenta que es sábado por la mañana es una buena opción. Hoy ha tocado madrugar para jugar mi partido clave en el APTC Tour con Núñez. El torneo se lo sacó José de la manga en una de sus grandes tardes de inspiración, y nos lo estamos pasando muy bien. Es de tenis. Hoy toca tierra batida.


La Ciudad de la Raqueta está muy cerca de una de esas áreas adineradas de Madrid. De hecho, a mi alrededor sólo hay Audis, Mercedes y BMW's. Teniendo en cuenta la situación de mi profesión, me pregunto si algún día seremos tan autosuficientes, ya no sólo para comprar un coche en condiciones, sino para aspirar a ello. Ayer nos tocó recibir una bronca increíble de nuestro jefe a Rubén y a mi. Y todo por un rumor que ha ido creciendo como una bola en la última semana. Suena cuanto menos gracioso que nos abronquen por eso y ni se dignen a explicarnos ciertos cambios en nuestros salarios, por ejemplo. Rumores sí, realidades no.


Mientras Supertramp agota lo poco que me gusta de ellos, sigo pensando en Madrid. Mi maleta lleva preparada un mes y medio. Está abierta, con varios jerseys doblados y unas cuantas camisetas apiladas debajo de la ropa de abrigo. Borja ya me ha preguntado varias veces cuándo la voy a deshacer. La respuesta sigo sin saberla y por eso me he prometido no tocar la maleta, para llevármela o deshacerla, hasta que no tenga una una decisión FIRME tomada al respecto. En efecto, las dudas siguen siendo una jodienda. Es lo que hay.


He cambiado Supertramp por The Doors. Hacía mucho tiempo que no les escuchaba. Morrison sigue a su nivel. Hello, I love you won't you tell me your name? Nanana. Toca jugar a tenis.


P.D.: hoy me toca narrar el España - Argentina en el Calderón. Supuesto centenario de la RFEF. Partido guapo.

Thursday, November 12, 2009

Azar

0:59 a.m. Madrid. La capital del Imperio observa una noche cerrada. Desde mi sofá apenas se escucha el silbido que el aire provoca al pasar entre la ventana entre abierta. Es aire fresco, ya es otoño, y ha tardado en llegar. Últimamente la radio no es una compañía, sino un entretenimiento. Me explico. Para mi, compañía es aquello que te permite reir, llorar, hablar, escuchar. Y eso es, en estos momentos, una utopía. Al menos circunstancial. Por eso me decanto por el entrenimiento: está ahí para distraer y poco más. No tiene alma. Que conste que lo digo desde el punto de vista del oyente, nunca desde el otro.

Mañana descanso. Relax. Sin embargo, no puedo ocultar cierta ansiedad cada vez que miro el teléfono. Y es que desde uno y otro lado sólo veo dudas que, sinceramente, me harían dejar todo a un costado y emprender nuevas aventuras en nuevos horizontes. En estos momentos es en los que me arrepiento de no haber ganado la quiniela y ser millonario. Pensándolo mejor, antes que ganar la quiniela debería de empezar a jugarla. Buen pensamiento: si no la "echas", no te puede tocar. Ya sé una de las cosas que mañana voy a hacer. Con dos cojones.

Estoy desaprovechando el tiempo de una manera horrible. Quizás debido al stress de los días laborables, en los de descanso no suelo ni desconectar. Me intento levantar tarde, pero ni eso hago. Lo que sí me da tiempo es para pensar. Y escuchar música. De todos es conocido que Vetusta Morla es el grupo de moda en los círculos indies madrileños donde, por cierto, como no vayas disfrazado siempre serás un extraño. El otro día, tirado con el iPod en un parque me dio que pensar el final de Copenhague.

Ella duerme tras el vendabal
se quito la ropa sueña con despertar
en otro tiempo y en otra ciudad
Dejarse llevar
Suena demasiado bien
Jugar al azar nunca saber
donde puedes terminar o empezar

El caso es que esta letra me recuerda a alguien a quien, por cierto, ya se lo he dicho. Y me ha dado que pensar. Siempre en positivo.

Mañana tengo pensado recuperar aquellos jueves de los que apenas me quedan recuerdos, afortunadamente. Mientras tanto, sigo escuchando el final de Copenhage que tanto me recuerda a uno de los grupos gurús del año 2004 en Ohio: Modest Mouse. Apenas han pasado cinco años y aquello lo veo lejísimos. Aquel año fue un curioso punto de inflexión. Me gustaría recuperar aquella esencia.

Lo bueno de Madrid es que es tan grande como pequeño. Ayer me encontré en el Caprabo a un buen amigo al que no veía desde hace mucho tiempo. Tras diez años sin vernos nos encontramos en frente de la estantería en la que suelo coger el Chocolate Nestlé (Extrafino). Cosas de la capital que, sin embargo, esconde a gente con la que siempre intento quedar. Pero no, es imposible verlos. Será el destino, o eso dicen.

Copenhague acaba de aparecer on line. No falla.

1:54 a.m. Me lo he pensado mejor. Ni quiero ser millonario ni quiero echar la quiniela.



Settin´Sun, by Chemical Brothers.

Sunday, November 08, 2009

Derby

4:04 a.m. Día del Señor, Madrid. El sábado ha sido de los duros. Laboralmente hablando, un derby siempre es mucho más que un partido. Estás toda la semana esperándolo, el día antes te entra un algo en el cuerpo que te motiva y el mismo día madrugas para leerte todos los periódicos. En efecto, para mi levantarse a las 12:30 un sábado por la mañana es madrugar. Buena aclaración. Todavía recuerdo mi primer derby, cuando me crucé con unos 3.000 azules en la Calle Manso de Gijón, escoltados por casi 500 antidisturbios que formaban un conjunto urbano que hasta daba miedo. De aquella sólo tenía 5 años y se trataba de un Sporting - Oviedo. Ya lo dije en su día. Los derbys asturianos son mucho más emocionantes y coloridos que cualquier derby madrileño.

Tras entrar con Chema en el programa de las 14:05, me preparé la comida y me fui a la radio. Allí sólo estaban Fran y María. En apenas dos minutos darían las 16:00 y Rubén y Grethel estaban al llegar. La alegría del día, muy a pesar de todo, me la dio Irene. Cuando apenas estaba entrando en el parking, recibía una llamada de un número asiático. Era ella. Se trata de una buena amiga que compartió vivencias conmigo durante aquel año en Ohio. Buen año, buena gente. Es más, su padre es, como yo, un buen guerrillero astur que no para de presumir de su nacionalidad desde el exilio. Me contó que ya lleva cuatro años en Japón, le describí cómo era mi vieda actual, me relató su inicio de un pre doctorado de cine japonés e intenté que descubriera el maravilloso mundo de los derbys madrileños. No coló. Quedamos en llamarnos en un par de semanas.

Tras la reunión con Ángel, me fui al Calderón. Javi e Ismael son buena compañía para una espera de casi cuatro horas. Y es que llegamos al estadio sobre las 17:45 cuando el partido no comenzaba hasta las 22:00. Cuando uno hace una guardia tan larga se las ingenia para que el tiempo pase lo más rápido posible. Alguna broma, algún paseo, algún bocadillo y alguna visitilla a los antidisturbios para comprobar si hay lío. Pero nada, aburrimiento del bueno. Lo que yo digo, los derbys madrileños ya no dan ni para que los radicales se peguen... Mejor así.

Al final, buen trabajo. Eché de menos que el encargado de la actualidad del Real Madrid en la radio no estuviera sabe Dios por qué razón, nunca mejor dicho, pero estoy seguro que estará en el próximo. Pero sus sustitutos estuvieron bien. Al final, tras el partido, zona mixta, cena y a casa directo. Empieza a hacer frío ahí fuera. A ver cómo empieza la semana.



Tallueu

Tuesday, November 03, 2009

Atasco

Las cosas en la radio están empeorando. La cosa va a mal. Sospecho, otro blog mediante, que mi jefe abandona el barco antes de lo que pensaban los runores. Y no sé si eso será bueno o malo. Ahora las dudas están en su punto más álgido en estos tres años que llevo en Madrid. Todo acabará, espero, antes del viernes. Lo cierto es que tanto misterio me cansa ya... Llevo mes y medio dándole vueltas a la cabeza. Sigo sin ver claro ninguna de las dos opciones. Una por dejadez y la otra por falta de convencimiento. No sé.


Los atascos es Madrid van a peor. Cada vez que levanto la cabeza de la Blackberry veo gente desesperada, gente pasota y gente cantando. Lo de fliparse con las canciones es algo muy usual en Madrid. Como la gente pasa de todo, les importa tres narices estar en un atasco dentro de un Skoda Fabia. Ellos creen que están en Wembley.


Hoy juega el Atleti contra el Chelsea. Volviendo a lo comentado en el párrafo 1, tengo esa extraña sensación de que puede ser mi último gran partido de Liga de Campeones. El sábado narro el derby contra el Real Madrid y, de nuevo, pienso que puede ser mi último gran partido, a secas. Todo ello me produce un choque de sensaciones curioso. No voy a engañar a nadie, pero estoy en la disyuntiva de vivir de puta madre y tranquilo o complicarme la existencia y vivir a mil. Eso, en tiempos de crisis, es una difícil elección. Me jode, mucho.


Mientras tanto, el taxista escucha "Like a Prayer" de Madonna. En efecto, canción Kiss FM. Apenas 25 ninutos en el taxi y todavía no hemos llegado ni a la M30. Esto va para largo... Como lo del viernes. Hasta entonces.